Información para usted y sus familiares

Tomar bien su tratamiento

Información en lenguaje claro sobre la adherencia al tratamiento, la consulta de farmacia hospitalaria y consejos para organizar su medicación.

⚠ Información educativa — no es consejo médico individualizado El contenido de esta sección tiene finalidad exclusivamente educativa y de apoyo. No sustituye la consulta con su farmacéutico hospitalario, su médico u otro profesional de su equipo sanitario. Ante cualquier duda relacionada con su tratamiento o su salud, consulte siempre con su equipo sanitario.

¿Qué significa "tomar bien el tratamiento"?

Los profesionales de la salud hablan de adherencia terapéutica para describir en qué medida usted sigue las indicaciones acordadas con su equipo sanitario sobre cómo, cuándo y cuánto tomar su medicación.

Tomar bien el tratamiento significa tres cosas:

  1. Empezar: recoger el medicamento y tomarlo por primera vez cuando le han dicho que lo haga.
  2. Mantenerlo: tomar las dosis correctas en los momentos indicados, día a día.
  3. No abandonarlo: seguir tomando el tratamiento durante el tiempo que le han indicado.

¿Por qué importa?

Los medicamentos para enfermedades crónicas solo funcionan bien si se toman de forma continuada y correcta. Cuando no se toman así, pueden pasar varias cosas:

  • La enfermedad puede empeorar o no mejorar.
  • Pueden aparecer complicaciones que se podrían haber evitado.
  • El médico puede pensar que el medicamento no funciona y cambiar el tratamiento de forma innecesaria.

Muchas personas tienen dificultades con su medicación en algún momento. No es un fracaso personal: hay motivos muy variados (olvidos, efectos secundarios, dudas, dificultades para organizar la medicación) y todos ellos tienen solución o al menos se pueden mejorar.

¿Por qué a veces cuesta tomar el tratamiento?

Los especialistas en adherencia identifican tres tipos principales de dificultades:

No sé bien cómo tomarlo

Falta de información clara, muchos medicamentos distintos, dificultad para entender las instrucciones o para manipular el envase.

No estoy seguro de si quiero tomarlo

Dudas sobre si realmente necesita el medicamento, miedo a los efectos secundarios, sensación de que no le hace nada o preocupación por el largo plazo.

Algo del entorno lo dificulta

Dificultad para desplazarse, horarios incompatibles, coste del tratamiento, falta de apoyo familiar o un sistema sanitario complicado de manejar.

El farmacéutico hospitalario está formado para ayudarle con cualquiera de estas dificultades.

Para recordar
  • Tomar bien el tratamiento es tan importante como el tratamiento en sí mismo.
  • Las dificultades con la medicación son muy frecuentes. Hablar de ellas con el farmacéutico no es un problema, es parte de la consulta.
  • No hay que esperar a tener un problema serio. Puede comentar cualquier duda en cualquier momento.
  • Cuanto más honesto sea con su farmacéutico sobre cómo toma el tratamiento, más le podrá ayudar.

¿Qué es la consulta de farmacia hospitalaria?

La consulta de farmacia hospitalaria para pacientes externos es una visita programada con un farmacéutico especialista, diferente de la farmacia de su barrio. En ella, el farmacéutico revisa su tratamiento, le explica cómo tomarlo correctamente y le ayuda a resolver cualquier problema relacionado con su medicación.

Esta consulta puede ser presencial (en el hospital) o por teléfono o videollamada (telefarmacia), según lo que sea más cómodo para usted y lo que acuerde con su farmacéutico.

¿Qué pasa en la consulta?

1

Le preguntan cómo lleva el tratamiento

El farmacéutico le pregunta sobre cómo toma sus medicamentos: si ha tenido dificultades, si ha olvidado alguna dosis, si ha notado algún efecto secundario o si tiene alguna duda. No es un examen: cuanto más honesto sea, mejor le podrán ayudar.

2

Revisan los registros de su medicación

El farmacéutico también puede consultar el historial de dispensaciones de su farmacia y sus análisis o resultados clínicos para tener una imagen completa de cómo está respondiendo al tratamiento.

3

Identifican juntos las dificultades

Si hay algún problema, el farmacéutico le ayuda a entender por qué está ocurriendo y a encontrar soluciones adaptadas a su situación. No se trata de juzgar, sino de entender.

4

Acuerdan un objetivo para la próxima visita

Al final de la consulta, usted y el farmacéutico acuerdan juntos un objetivo concreto y realizable hasta la próxima visita. Este objetivo es suyo, no impuesto desde fuera.

5

Comprueban que ha entendido todo

Antes de irse, el farmacéutico puede pedirle que explique con sus propias palabras lo que han hablado. Esto se llama teach-back y sirve para asegurarse de que la información ha quedado clara, no para evaluarle.

¿Con qué frecuencia se hacen las visitas?

La frecuencia depende de su situación. Los pacientes con más dificultades para tomar el tratamiento suelen tener visitas más frecuentes. A medida que mejoran, las visitas se van espaciando. Su farmacéutico le explicará cuál es el plan previsto para usted.

¿Puedo hacer la consulta por teléfono o videollamada?

Sí. La atención por vía telemática (telefarmacia) es una opción disponible en muchos servicios de farmacia hospitalaria. Es especialmente útil si tiene dificultades para desplazarse, si vive lejos del hospital o si simplemente le resulta más cómodo. Pregunte a su farmacéutico si esta opción está disponible para usted.

Consejos para organizar su medicación

Pequeñas acciones que pueden marcar una gran diferencia.

1

Tome siempre a la misma hora

Asocie la toma del medicamento a una actividad fija del día (despertarse, comer, acostarse). Cuanto más automático sea, menos dependerá de la memoria.

2

Use un pastillero semanal

Un pastillero organizado por días de la semana le permite ver de un vistazo si ha tomado la medicación y evita confusiones cuando hay varios medicamentos.

3

Ponga el medicamento a la vista

Guarde los medicamentos en un lugar visible y seguro (no en el baño por la humedad) donde los vea todos los días. El ojo se acostumbra a lo que ve siempre en el mismo sitio.

4

Use alarmas en el móvil

Configure una alarma diaria en el teléfono para la hora de la toma. Muchos teléfonos también permiten crear alarmas recurrentes diferenciadas por medicamento.

5

No espere a quedarse sin medicación

Pida cita para recoger el medicamento antes de que se le acabe. Si espera hasta el último momento, un retraso administrativo puede dejarle sin tratamiento unos días.

6

Si olvida una dosis, no doble la siguiente

Salvo que su médico o farmacéutico le hayan indicado otra cosa, si olvida una dosis no la recupere tomando el doble la siguiente vez. Siga con la pauta normal.

7

Lleve siempre una lista de sus medicamentos

Tenga a mano (en el móvil o en papel) una lista actualizada de todos los medicamentos que toma, con las dosis y la frecuencia. Le será útil en urgencias o en cualquier otra consulta médica.

8

Hable con su farmacéutico si algo le preocupa

Si tiene miedo a un efecto secundario, duda de si el medicamento le está haciendo efecto o simplemente no entiende para qué sirve, coméntelo en la próxima visita. No tome decisiones solo sobre su tratamiento.

9

Involucre a alguien de confianza

Si lo necesita, pida a un familiar o persona de confianza que le ayude a organizar la medicación o a recordarle las tomas. Cuidar la adherencia también es cosa de dos.

10

Registre sus dudas para la consulta

Anote en un papel o en el móvil las dudas o dificultades que vayan surgiendo entre visitas. Así no se le olvidará ninguna pregunta importante cuando esté en la consulta.

¿Pastillero especial? Si tiene muchos medicamentos distintos o le cuesta organizarlos, pregunte a su farmacéutico por los sistemas personalizados de dosificación (SPD): blísteres o pastilleros preparados por la farmacia con su medicación ordenada por días y tomas. Son especialmente útiles para personas con muchos fármacos o con dificultad para recordar la pauta.

¿Cómo se convierte la medicación en un hábito?

Los hábitos se forman cuando repetimos una conducta en el mismo contexto, hasta que se vuelve automática. La medicación no es diferente: cuanto más la asocie a una rutina fija, menos esfuerzo mental le costará tomarla.

Los especialistas en conducta de salud identifican tres elementos clave en un hábito:

🔔

La señal (lo que lo desencadena)

Un momento del día, una acción que ya hace siempre (desayunar, lavarse los dientes) o una alarma. La señal "activa" el hábito de tomar la medicación.

💊

La rutina (la acción en sí)

Tomar el medicamento. Cuanto más simple y fácil sea el acto (medicación a mano, pastillero ya preparado), más fácil es convertirlo en hábito.

La recompensa (lo que lo refuerza)

No tiene que ser grande. Puede ser simplemente tachar el día en un calendario, mover una ficha de un bote a otro, o la satisfacción de ver el pastillero vacío al final de la semana.

Estrategias que funcionan

Empiece por un cambio pequeño: Si tiene que tomar varios medicamentos, céntrese primero en el más importante y en crear un hábito sólido con ese. Luego añada los demás.

El "si... entonces": Formule el plan como "Si desayuno, entonces tomo el medicamento antes de levantarme de la mesa". Esta técnica de intención de implementación ha demostrado ser muy efectiva.

El entorno importa: Ponga el pastillero junto a la taza del desayuno. Cuelgue un recordatorio en la nevera. El entorno visual ayuda a recordar.

No busque la perfección: Si falla un día, no lo interprete como un fracaso. Los hábitos se construyen con consistencia a lo largo del tiempo, no con perfección diaria.

Plan personal de toma

Rellene este esquema mentalmente o en papel y compártalo con su farmacéutico:

Mi señal

¿A qué momento del día o a qué actividad voy a asociar la toma?

Mi rutina

¿Dónde estará el medicamento? ¿Cómo lo tomaré exactamente?

Mi recompensa

¿Cómo me recompensaré (aunque sea de forma simbólica) cuando lo haga?

Mi plan B

¿Qué haré si ese día cambia mi rutina habitual?

Preguntas frecuentes

Respuestas a las dudas más comunes sobre la medicación y la consulta de farmacia.

En la mayoría de los casos, si se da cuenta pronto, tome la dosis olvidada. Si ya es casi la hora de la siguiente dosis, salte la olvidada y continúe con la pauta normal. Nunca tome el doble de dosis para compensar, salvo que su médico o farmacéutico le hayan indicado lo contrario específicamente para su medicamento.

Si los olvidos son frecuentes, coméntelo con su farmacéutico: hay estrategias que pueden ayudarle.

Esta es una duda muy frecuente, especialmente en enfermedades crónicas donde el medicamento actúa de forma preventiva o controlando algo que no se nota directamente. Muchos tratamientos funcionan "por dentro" sin que usted note nada: por ejemplo, controlando la inflamación, evitando que la enfermedad avance o previniendo complicaciones futuras.

Si tiene esta duda, es importante que se la cuente a su farmacéutico o médico. Ellos le pueden explicar exactamente para qué sirve su medicamento y cómo sabrán si está funcionando, aunque usted no lo note.

Es completamente normal preocuparse por los efectos secundarios. Pero nunca deje de tomar un medicamento por su cuenta por miedo a efectos secundarios sin hablarlo antes con su médico o farmacéutico: interrumpir un tratamiento de forma brusca puede tener consecuencias para su salud.

Si nota un efecto secundario, anótelo (cuándo aparece, cuánto dura, cómo de intenso es) y coméntelo en su próxima consulta o, si es grave, contacte con su equipo sanitario antes. Muchos efectos secundarios desaparecen con el tiempo o se pueden manejar ajustando la hora de toma, tomando el medicamento con comida, etc.

Que se encuentre mejor es una buena señal y puede significar que el tratamiento está funcionando. Sin embargo, en la mayoría de las enfermedades crónicas, encontrarse mejor no significa que el tratamiento ya no sea necesario. Muchos medicamentos crónicos actúan de forma preventiva o controlando la enfermedad de fondo.

Si cree que podría dejar el tratamiento, coméntelo con su médico o farmacéutico. Ellos le evaluarán y tomarán esa decisión de forma segura. Nunca lo decida solo.

Es una situación muy frecuente. Su farmacéutico puede ayudarle de varias formas:

  • Simplificar la pauta siempre que sea posible (hablar con el médico para reducir el número de tomas o cambiar a presentaciones más cómodas).
  • Preparar un sistema de pastillero (SPD) con toda su medicación ordenada por días y tomas, para que no tenga que pensar cuántas pastillas tomar en cada momento.
  • Hacer una lista clara de todos sus medicamentos con la dosis y el horario de cada uno.

Pídalo en su próxima consulta de farmacia.

La telefarmacia es una consulta con su farmacéutico hospitalario a distancia, por teléfono o videollamada, sin necesidad de desplazarse al hospital. Tiene el mismo contenido que una consulta presencial: revisión del tratamiento, resolución de dudas, seguimiento de cómo le va con la medicación.

Es especialmente útil si tiene dificultades para moverse, si vive lejos del hospital, si está en un período estable de su enfermedad o si simplemente le resulta más cómodo. No todos los hospitales ofrecen esta modalidad para todos los pacientes, así que pregunte a su farmacéutico si está disponible en su caso.

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Sus derechos como paciente en la consulta de farmacia

Como paciente que recibe atención farmacéutica especializada, tiene una serie de derechos que es importante que conozca.

Información comprensible

Tiene derecho a recibir información sobre su tratamiento en un lenguaje que pueda entender, sin tecnicismos innecesarios. Puede pedir que le expliquen algo tantas veces como necesite.

Participar en las decisiones

Tiene derecho a participar en las decisiones sobre su tratamiento. Los objetivos terapéuticos y el plan de seguimiento se deben acordar con usted, no imponerse.

Confidencialidad

Toda la información que comparta en la consulta es confidencial y está protegida por la legislación sobre protección de datos y el secreto profesional.

Negarse a recibir un tratamiento

Tiene derecho a negarse a tomar un tratamiento o a interrumpirlo. En ese caso, el equipo sanitario debe informarle de las consecuencias y documentar su decisión.

Segunda opinión

Tiene derecho a solicitar una segunda opinión sobre su tratamiento o su diagnóstico.

Acceso a su historial

Tiene derecho a acceder a su historial clínico y a los registros de dispensación de su medicación.

Atención sin discriminación

Tiene derecho a recibir atención farmacéutica de calidad independientemente de su edad, género, origen, situación económica o cualquier otra condición personal.

Presentar reclamaciones

Si no está satisfecho con la atención recibida, tiene derecho a presentar una reclamación a través del servicio de atención al paciente de su hospital.

Recuerde: Sus derechos como paciente están recogidos en la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Para más información, puede consultar a su equipo sanitario o al servicio de atención al paciente de su hospital.